EL PERRO ARCOÍRIS SONRÍE EN CICE
CAPITULO 1
El Perro Arcoíris Encuentra Cice
Esta es la triste pero a la vez alentadora y bonita historia del alma de un perro llamado Arcoíris (Si si como lo oís!!!!!,"El Alma"). Nosotros pensamos que tanto los hombres como los animales tenemos un alma y cuando dejamos este mundo, esa alma se libera del cuerpo sin vida y viaja a ese lugar maravilloso en el cual descansar por toda la eternidad.
En ocasiones ocurre que el alma no sabe lo que tiene hacer, a veces por cuentas pendientes que se dejaron por realizar en vida y se aferran a ellas hasta que las puedan cumplir. Otras porque no saben todavía que realmente ya no están vivos y entonces no saben que ya no tienen que estar aquí y como no lo saben pues nunca emprenden la búsqueda de ese lugar en cual descansar. Y en algunas otras porque simplemente no encuentran el camino que tienen que seguir y vagan perdidos de un lado a otro sin descanso.
Y es aquí donde comienza nuestra historia, cuando Arcoíris encuentra CICE y vuelve a sonreír.
¿Quien era el perro llamado Arcoíris?
Arcoíris era un precioso y formidable perro pastor alemán de la brigada de artificieros de la policía. Sus misiones de altísimo riesgo, consistían en ayudar a la policía y otros agentes del orden público, en la búsqueda y localización de todo tipo de explosivos. Era un perro policía por excelencia, hijo de padre y madre también policías.
Participó en múltiples misiones desde que era
prácticamente era un cachorro, sobre todo en tierra, algunas veces abordo de
enormes trasatlánticos surcando los mares e incluso en alguna ocasión por
el cielo azul. Todo hasta entonces siempre había salido muy bien. Pero
desafortunadamente en un día frío, gris, oscuro y muy lluvioso, algo no salió
bien, hubo una terrible explosión y desde ese día nuestro amigo, vaga sin
rumbo por las calles de un lado a otro, sin saber qué hacer, sin
saber dónde ir.
Un amanecer caminando como siempre hacia nuestro malaventurado amigo desde aquel fatídico e infame
día, sin descanso, sin rumbo, día tras día, noche tras noche
por las calles de la gran ciudad, Arcoíris al girar en una
calle, concretamente en la calle Maldonado a la altura
del número 48, de Madrid, vio algo que llamo su
atención. En la puerta de una escuela (CICE), se encontraba un
enorme Can Gran Danés azul que de allí no se movía. Como si
se tratara de una estatua, el enorme perrazo azul de la puerta de CICE se mantenía impertérrito, inamovible. Esa situación le llamó tanto la atención a Arcoíris, que decidió acercarse y
hablar con él. Pero realmente lo que le hizo decirse del todo a Arcoíris a acercarse hablar con ese enorme perro, es que hacia mucho mucho tiempo que en sus largas caminatas de noche y día, hasta ese momento nunca había visto, ni se había cruzado con ningún otro perro.
Arcoíris llego
hasta el Gran Danés Azul y cuando estaba a tan solo 1 metro de
él, le preguntó!!!!!!........................ ¿Cómo te llamas?, ¿Qué
haces aquí ?, ¿Por qué no te mueves de esa puerta?, ¿Estas esperando a
alguien?
Perdona que te haga tantas preguntas, pero llevo mucho tiempo que
no veo, ni hablo con nadie, le dijo Arcoíris.
El enorme perro girando la cabeza hacia Arcoíris le
contestó:
Me llamo Blue, un día hace ya mucho tiempo un coche
me atropello justo ahí, en esa calle. Mi dueño me dijo y me prometió que algún
día vendría a buscarme e iríamos juntos a cruzar El Puente
del Arcoíris. Ahora estoy aquí justo en la puerta de esta escuela
donde el venía a dar clase, esperando a que el venga a buscarme y nos
vayamos los dos juntos a cruzar El Puente del Arcoíris.
Cuando
Arcoíris escuchó las respuestas de Blue, una profunda sensación de tristeza, de pena, de melancolía
y desconsuelo invadió todo su etéreo ser. En ese preciso momento comprendió que
ya no pertenecía al mundo de los vivos, que no sobrevivió a aquella maldita
explosión, pero lo peor de todo es que pensó, que ahora estaba solo,
desamparado y sin saber qué hacer ni a donde ir.
Mientras esa sensación de
angustia le bloqueaba y le recorría todo su ser, justo unos instantes antes de
derrumbarse en la más absoluta desesperación, una última pregunta para hacerle
al enorme perro azul le sobrevino a la mente.
¿El Puente del Arcoíris? Blue!!!! ¿Qué es El Puente del
Arcoíris?, le preguntó nuestro amigo Arcoíris.
¿No conoces La Leyenda del Puente del Arcoíris? Le contesto Blue. En una ocasión mi dueño me contó, que cuando abandonamos este mundo terrenal, hay un puente que tenemos que cruzar, porque al otro lado de este, existen prados y colinas donde no alcanza la vista, en los que se pueden correr, jugar y disfrutar. Hay muchísimo espacio, agua, comida y sol para todos y en el cual podemos eternamente jugar y descansar. También Cuenta la leyenda del Puente del Arcoíris que entonces, humanos y animales, amigos del alma, nos reunimos y nunca jamás nos separamos.
Cuando nuestro amigo escuchó esta preciosa y maravillosa leyenda, llena de esperanza, ilusión y felicidad," El Perro Arcoíris sonríe en Cice."
Ahora Arcoiris comenzará su particular aventura, llena de esperanza, ilusión y felicidad, en busca del Puente del Arcoiris, ese puente que le lleve al cielo de los animales.




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